Quienes Somos

Las raíces de nuestra comunidad se encuentran en la tradición de las primeras comunidades monásticas del cristianismo, los Padres y las Madres del Desierto.

A través del estudio de las vivencias de Juan Casiano, John Main, monje benedictino, recuperó la sencilla disciplina de los monologistos, la oración de una sola palabra. En 1975 creó un centro de meditación cristiana en Londres donde se reunían los primeros grupos de meditación. Poco a poco se fueron formando nuevos grupos por todo el mundo.

En 1991 se constituyó la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana para dar forma a la comunidad de meditadores que se había ido convirtiendo en un verdadero “monasterio sin paredes.” En Julio de 2008, la Comunidad recibió el reconocimiento canónico de Comunidad Contemplativa Ecuménica. Actualmente está presente en más de cien países. Su símbolo, dos palomas subidas al borde de un cáliz, es una antigua imagen que representa la unión de las dimensiones contemplativa y activa de la vida.

El fundamento espiritual de la comunidad lo forman los grupos de meditación que se reúnen cada semana en lugares muy variados como por ejemplo: casas particulares, parroquias, universidades, prisiones, empresas, comunidades religiosas e instituciones gubernamentales. La comunidad comparte la enseñanza de la meditación mediante una red de centros de meditación y las publicaciones de la editorial MedioMedia. Además, a través de su comunidad de oblatos y oblatas mantiene el vínculo con la familia monacal benedictina. En su 20º aniversario, la comunidad ha puesto en marcha una nueva iniciativa, Meditatio, para hacer llegar los frutos de la meditación al mundo secular.

La comunidad es ecuménica con el espíritu de servir a la unidad universal a través del diálogo con las iglesias cristianas y con las demás religiones y tradiciones de sabiduría, pero desde la propia vivencia espiritual como cristianos y cristianas.