La importancia del grupo

grupoMeditar crea comunidad y es tanto un camino de crecimiento personal como de transformación social. Por todo el mundo se han ido creando grupos de meditación que así lo manifiestan y que están abiertos a todos los que deseen compartir el peregrinaje hacia al corazón en silencio y amistad.

Los grupos se reúnen cada semana, en muy diversos lugares … iglesias, casas, colegios, hospitales, universidades, cárceles y oficinas. Existen grupos para personas sin techo y grupos “online” para todos aquellos que no pueden reunirse presencialmente. El grupo es, por tanto, un medio esencial para introducir a personas interesadas en la meditación y representa además un importante apoyo para perseverar en la práctica diaria. Aprender a meditar es un proceso que requiere tiempo. La mayoría de las personas comienza y luego lo abandona y de nuevo empieza a practicar. El grupo es, por tanto, un elemento de ayuda y de estabilidad en todo este proceso.

Cada grupo tiene su propia personalidad pero todos siguen una estructura sencilla diseñada para mantener el foco en la experiencia de la meditación y estar abierta a una amplia variedad de personas:

– Una enseñanza sobre meditación que nos recuerda la simplicidad de esta práctica, a menudo con la lectura de un texto sobre la tradición contemplativa cristiana.
– Un tiempo de meditación de 20-30 minutos en silencio.
– Un tiempo para compartir reflexiones y plantear dudas.